El gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela ha decretado un “estado de conmoción externa” ante lo que considera una amenaza de invasión inminente, particularmente una ofensiva que podría ser ordenada por Donald Trump. Este decreto otorga facultades especiales al presidente Maduro para defender el territorio venezolano.
La vicepresidenta Delcy Rodríguez anunció la firma de la medida, que se activaría de manera inmediata en caso de una agresión por parte de Estados Unidos. Según el artículo 14 de la Ley Orgánica sobre Estados de Excepción, este estado puede decretarse si un conflicto externo pone en grave peligro la seguridad de la nación, sus ciudadanos o sus instituciones.
Con este decreto, el ejecutivo adquiere varios poderes, entre ellos:
- Movilizar a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en todo el país.
- Tomar militarmente la infraestructura de servicios públicos, la industria de hidrocarburos y las industrias básicas para asegurar su funcionamiento.
- Activar todos los planes de seguridad ciudadana y a la milicia en el sistema de defensa.
- Cerrar las fronteras terrestres, marítimas y aéreas para resguardar la integridad territorial y de la población.
- Adoptar medidas extraordinarias en los ámbitos social, económico, político o ecológico.
Además, el gobierno venezolano advirtió que juzgará a cualquier persona que promueva, apoye o haga apología de una agresión militar contra el país, una clara referencia a la oposición venezolana. La vicepresidenta afirmó que la Constitución no permite este tipo de acciones y que quienes llaman a un bloqueo o a una invasión no pueden ser considerados venezolanos.
El objetivo final del decreto es asegurar que Venezuela tenga el respaldo y la activación de todas las fuerzas de la sociedad para responder a amenazas o a un posible ataque contra la nación



